comunidad y tics
domingo, 19 de junio de 2016
INFORMACIÓN GENERAL
MISIÓN
Acorde con nuestra labor humanitaria para evitarles el sufrimiento, la Sociedad Protectora de Animales desarrolla actividades tendientes a mejorar las condiciones de vida de los animales explotados por el ser humano, construyendo actitudes respetuosas que propicien la convivencia armónica.
VISIÓN
La Sociedad Protectora de Animales de Medellín fue fundada en el año de 1917. Para el centenario de su fundación habrá respaldado la creación de otras entidades encargadas de la defensa de los animales, incrementado un trato ético y ampliado la participación de la sociedad civil y el cumplimiento de los entes oficiales en la prevención, el control de la población de fauna doméstica, como en la aplicación de la normatividad legal vigente en nuestro país en lo concerniente a las especies animales.
VALORES
La Sociedad Protectora de Animales propende por una relación con los animales basada en EL RESPETO y propugna por la difusión de valores fundamentados en principios, sentimientos y comportamientos para lograr la SOLIDARIDAD, LA TOLERANCIA, LA LIBERTAD entre los seres vivos.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
La Sociedad Protectora de Animales es ante todo una entidad ANIMALISTA que propende por una relación con los animales basada en el respeto y no en actitudes sentimentales y extravagantes sustentadas en fanatismos, paternalismos y extremismos que deforman el verdadero sentido del trabajo humanitario. En la causa animalista no existe diferencia entre el dolor humano y el dolor animal, solo existe el sufrimiento sin importar la especie a la cual se pertenezca. Respetamos profundamente el trabajo de los ecologistas y tenemos una gran preocupación por los graves problemas medioambientales del planeta, pero nuestro trabajo se limita únicamente a difundir y a hacer tomar conciencia del sufrimiento de los animales.
La labor humanitaria que desarrolla la Sociedad Protectora de Animales implica tratar a los animales con consideración y respeto por sus vidas. Por todos los medios a nuestro alcance incluidos los de comunicación hacemos llegar nuestra voz de protesta para tratar de evitar el crimen cotidiano y masivo de los mataderos, las granjas de cría intensiva, los circos y zoológicos, los hipódromos, los centros de zoonosis, las plazas de toros, la caza, la pesca, los lugares de experimentos con animales. Más de seiscientos artículos de prensa e innumerables entrevistas en los medios televisivos y radiales a nivel local y nacional así lo testimonian.
La Sociedad Protectora de Animales va más allá de albergar y mantener un número de animales en sus instalaciones limitándose solamente a prestar ayuda a unos cuantos perros y gatos. El logro mayor se alcanzó propiciando el ambiente para que el Municipio se encargara de solucionar la situación de los que se encuentran en estado de indefensión en un número infinitamente inferior al que nos tocó afrontar desde nuestra entidad dos décadas atrás, como lo demuestran las estadísticas que reposan en nuestros archivos las cuales son además la única forma veraz y objetiva de conocer la situación y la tendencia en la problemática de nuestra ciudad.
La Sociedad Protectora de Animales propugna por erradicar totalmente cualquier forma de explotación con todos los animales. Evitar las matanzas es la preocupación principal de un trabajo humanitario como el nuestro y no sólo porque se matan millones de animales para consumo humano sino por el extremo estado de indefensión en que estos se encuentran. Luchamos contra todo tipo de violencia, abuso y explotación que deliberadamente y por intereses económicos se hacen con los animales.
En nuestra labor de difusión de la lucha por los derechos de los animales la entidad participa en encuentros, charlas, conferencias, mesas redondas y debates para hacer tomar conciencia sobre el trato injusto con ellos, siempre buscando llegar a un amplio número de personas. Enfocamos el problema de la actitud errática de los humanos hacia los animales desde una perspectiva global y no nos limitamos a la anécdota sobre casos puntuales acontecidos en un determinado momento. Creemos que esta es una lucha que se debe realizar con la mente abierta y la inteligencia como el corazón y los sentimientos, no los sentimentalismos, puestos muy claramente al servicio de la causa.
Con el propósito de que no repitan errores superados por nosotros, brindamos asesoría a otras entidades similares sobre temas relacionados con la legislación vigente en nuestro país, sobre la conformación de Juntas Defensoras de Animales en las distintas ciudades, sobre la forma racional de manejar un albergue y sobre todos los temas que en nuestra experiencia hemos acumulado.
Noventa y nueve años de trabajo de la Sociedad Protectora de Animales avalan su reconocimiento social ya que ha estado presente en todo el proceso de desarrollo desde la incipiente villa hasta lo que ahora es la ciudad a la cual ha acompañado sin distingo de ninguna clase, cumpliendo siempre con una labor cívica que ninguna otra entidad asumía.
La entidad ha superado épocas difíciles. En remotos años en oposición a sistemas crueles de sacrificio de los animales callejeros por parte de la secretaría de salud y más recientemente por la prepotencia de funcionarios públicos que quisieron imponer su soberbia olvidando el servicio social y aun así, la entidad continúa con la solvencia moral que le permite su autonomía. A fines de los años 80 logró la conformación de la Junta Defensora de Animales. A comienzos de los 90 logró la conformación del primer Comité de Ética para el uso de animales en investigación. Gracias a su acción no existe en Medellín un centro de zoonosis, fatídico lugar de exterminio que tristemente tienen que padecer otras ciudades capitales de Colombia. No es necesario justificar las innumerables acciones cumplidas, como el inicio de la campaña de esterilización masiva en el año de 1998 varios años antes de que cualquiera otra entidad la asumiera. Para la fecha es la única entidad que tiene la infraestructura necesaria donde se puede atender profesionalmente a los animales domésticos. Tuvo el único albergue hasta el momento del cumplimiento legal por parte del municipio y sostiene abierto al público, sin distinción de estrato socio económico, el único consultorio popular veterinario.
HISTORIA

En el año de 1917 el entonces Presidente del Concejo municipal de la ciudad de Medellín insinuó a la Sociedad de Mejoras Públicas la necesidad y conveniencia de promover la conformación de una Sociedad Protectora de Animales. Puestos en el empeño los miembros de dicha entidad dieron los pasos para obtener información en otras ciudades y proponer su organización. Por Decreto No 67 del 27 de julio de 1917, aprobado por la Gobernación del Departamento, la Alcaldía creó la Sociedad Protectora de Animales y posteriormente nombró la Junta Directiva.
Difícil reconstruir estos primeros años de la naciente entidad ya que la costumbre aceptada de destruir los archivos cada cierto tiempo deja vacíos que no permiten detallar las acciones cumplidas ni las personas claves en su funcionamiento inicial. La recuperación parcial de documentos posibilita señalar que en el año de 1929 el Gobernador de Antioquia, el doctor Camilo C. Restrepo, por medio del Decreto No 262 de octubre 25 de 1929 le dio el carácter de departamental, estableciendo por medio de los alcaldes, juntas especiales en la cabecera de cada municipio para laborar en bien de los animales.
Durante este tiempo la entidad sufrió cambios que reflejaban la situación imperante, unas veces con el apoyo de la administración municipal, otras en oposición abierta a ella por sus políticas sanitarias de exterminio de la población canina, como ocurrió en 1943 con el envenenamiento de perros por orden de la Dirección de Higiene. Por muchos años la entidad publicó mensualmente la revista “Nuestros Amigos” que era editada en la Imprenta Municipal de la cual se llegó a imprimir dos mil ejemplares por número y quincenalmente un periódico con su nombre. Además, emitía por los micrófonos de la Emisora Claridad, un programa radial llamado “La voz de la Cruz Azul”.
La publicidad de la emisora decía: “Diariamente de 5 a 5 y media de la tarde en sus hogares. Consejos, instrucciones, recetas sobre las enfermedades de sus animales, las más preciosas historias sobre la vida de éstos, música y temas varios de interés. Sintonice usted Emisora Claridad y ayude a la campaña Pro-animales”.
Además de tener oficinas en el Palacio Municipal (donde actualmente funciona el Museo de Antioquia) disponía del potrero “El Guamal” en la carretera hacia El Poblado, del “Potrero de las Mulas” o “Surrumbal” que era propiedad del Municipio y estaba ubicado en la cabecera de Palenque, vecino al barrio Restrepo en el sector de Robledo. De la finca “Rondalla”, también en el barrio Robledo, y que era propiedad del ciudadano Julio Vásquez Gaviria. El mismo que asumió la vacunación masiva de los perros de la ciudad en el año de 1951 ante el recrudecimiento de la hidrofobia, propagada por los perros callejeros a los cuales se perseguía y maltrataba sin misericordia.
La entidad acompañó el crecimiento de la incipiente ciudad que a comienzos del Siglo XIX fundamentaba su transporte por medio del ferrocarril y la flota de caballos de carga que se ubicaban en la vieja plaza de mercado en el sector de la Estación Medellín del Ferrocarril de Antioquia. Las necesidades de la época hicieron que la Sociedad Protectora de Animales organizara una cooperativa de cocheros para mejorar su trabajo y el trato que se les debía dar a los caballos. En ella tenían asiento prestantes miembros de la sociedad medellinense, muchos de ellos extranjeros que habían llegado a la ciudad a principios del siglo XIX y posteriormente a la II Guerra Mundial y que influyeron en la apertura de carreteras, escuelas de agricultura, de artes y oficios, construcción de puentes y edificaciones, industria y comercio, comprometidos con la causa por la defensa de los animales. En ella tenían representación efectiva autoridades civiles, eclesiásticas y militares que crearon una clara política de respeto por los animales y control de actos de violencia contra ellos.
En los años cuarenta la entidad se independizó y continuó trabajando con el apoyo de las administraciones municipales y departamentales, cambiando finalmente su radio de acción a nivel de la ciudad. Como asesora creó filiales en barrios de la ciudad y otros municipios del departamento. Igualmente llegó a asesorar a otras ciudades para la organización de entidades similares.
Su presencia en la actividad social de la ciudad era considerada como aporte valioso para la educación de las jóvenes generaciones. Con letra de León Zafir y música de Carlos Vieco instauró su himno que era interpretado en fiestas y conmemoraciones alusivas a los animales, como el 4 de octubre cuando en fastuoso desfile la sociedad se desplazaba desde la Plazuela Nutibara, centro de la administración oficial, hasta el Bosque de la Independencia (actualmente Jardín Botánico) en medio de las bandas marciales y la Banda Departamental de Música.
Con los cambios que se fueron dando en la ciudad la entidad fue orientando su actividad hacia el control de la feria de ganado donde se comercializaban los semovientes, las galerías de la vieja plaza de mercado en el sector de Guayaquil donde se vendían aves de corral, el matadero de la ciudad, el transporte de ganado y de aves por carretera y ferrocarril, el comercio de animales en las calles y vitrinas de almacenes, las carreras de caballos en el Hipódromo San Fernando, la supervisión del uso de animales en la facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, los casos de accidentalidad vial sobre todo por el tranvía, la vacunación de perros y la atención de casos de policía por la competencia en ella delegada.
Era de tal magnitud su acción que la movilidad de carga por medio de los coches tirados por caballos era regulada por el mismo alcalde de la ciudad el cual aprobaba o rechazaba las solicitudes para enganchar caballos para el trabajo dominical y en días festivos. Solamente autorizados por el equivalente a media jornada para el transporte de subproductos del matadero en el sector de Tenche. Para los años cincuenta las publicaciones periódicas de la entidad daban cuenta de la existencia de 500 socios, aportantes y colaboradores en todo lo concerniente a las especies animales. La entidad gozaba de un reconocido prestigio ante la ciudadanía que miraba y acataba con respeto su participación en la vida diaria. Respeto que igualmente le profesaban las administraciones municipales que veían en ella una organización civil de incuestionable servicio a la comunidad. Para esos años el empeño estaba orientado a la construcción del Hospital Veterinario con planos realizados por el arquitecto Nel Rodríguez, el mismo que elaborara los planos del viejo Palacio Municipal, hoy Museo de Antioquia. El proyecto se anticipaba a los actuales sistemas de servicios asistenciales de medicina pre pagada ya que su financiación se fundamentaba en los propietarios de animales que se convertían en socios del hospital.
Con los cambios de la ciudad disminuyeron considerablemente los vehículos de tracción animal para dar paso a los automotores. Asimismo, los grupos familiares fueron incorporando en sus casas solariegas la presencia de animales de compañía, perros, gatos, aves de corral y hasta vacas en ciertos sectores con vocación campesina. A estos dirigió entonces su accionar la entidad. Se conformaron filiales en muchos barrios en desarrollo, se creó la Cruz Azul, brigadas de niños y jóvenes protectores aglutinados en la causa común del respeto por los animales y se continuó con el control de movilización de animales hacia los centros de acopio y el mismo Ferrocarril de Antioquia.
Hacia los años setenta la Sociedad Protectora de Animales se ubicó en el sector de Robledo, Barrio San Germán, un lugar apacible con baja densidad habitacional y grandes casas de un solo piso y generosos solares. Allí, durante la administración del alcalde Guillermo Mora Londoño recibió en calidad de comodato un lote de terreno en las faldas del cerro El Volador a cambio de su retiro del sector del Chagualo donde se desarrollaban las obras del puente de Barranquilla.
En los últimos 50 años la entidad asumió la recolección de animales abandonados y albergue de los mismos. En 1.992 abrió su consultorio popular veterinario donde se presta atención de consultas, urgencias, vacunas, esterilizaciones y cirugías de todo tipo. En la actualidad es el único de carácter popular que hay en la ciudad y está orientado a ayudar a los animales cuyos propietarios no pueden acceder a los consultorios particulares y de una manera especial a los animales atropellados o enfermos de la calle. En 1.998 se iniciaron las campañas masivas de esterilización de caninos y felinos, en 2001 las campañas de adopciones y asesoría a la comunidad y a las administraciones de otros municipios. La entidad realiza actividades educativas con conferencias en colegios y universidades, capacitación en el manejo de la normatividad vigente en nuestro país y a la ciudadanía en general sobre la tenencia, manejo adecuado de los animales y el respeto por la vida en todas sus formas.
OBJETIVOS Y LOGROS
Logros de la Sociedad Protectora de Animales
Una entidad como la Sociedad Protectora de Animales no es solamente un albergue para mantener indefinidamente un número de animales recogidos o recibidos de las calles. La verdadera esencia de estas organizaciones es brindarles una oportunidad a los perros y gatos abandonados y maltratados, tanto como educar a la comunidad en el respeto y consideración por todos los animales. En hacer conocer y aplicar la normatividad vigente orientada a procurarles el debido tratamiento y buscar los mecanismos necesarios para que la administración local cumpla sus obligaciones con ellos. Aunque en cada comunidad existen mecanismos diferentes, son los protectores los llamados a colaborar desde su perspectiva para lograr el bienestar de los animales. En el caso de Colombia la normatividad es insuficiente. La Declaración Universal de los Derechos de los Animales afirma en su artículo 2 que todo animal tiene derecho al respeto y que el hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a otros animales, o de explotarlos.
Las penas a todos estos delitos que atentan contra los animales han sido contempladas dentro de nuestra legislación (Ley 1774 de 2016). La crueldad con los animales se castiga, según nuestro ordenamiento jurídico, con multas y hasta con la privación de la libertad.
En su larga experiencia de trabajo por los animales la entidad puede mostrar logros importantes dentro del ámbito local a saber:
> Haber contribuido a la conformación de un cuerpo consultivo con representación de autoridades públicas y representantes de entidades privadas para tratar los temas referentes al mejoramiento de las condiciones de los animales. Año 1989 hasta la fecha:
Junta Defensora de Animales y Comité de Ética en Experimentación
> Haber generado espacios de discusión sobre la problemática animal en las Corporaciones Públicas o Cuerpos Colegiados. Año 1990 hasta la fecha: Concejo Municipal y Asamblea Departamental
> Haber iniciado desde el año de 1991 hasta la fecha, la capacitación de funcionarios e inspectores de policía para la aplicación de las leyes vigentes en nuestro país y las campañas educativas en planteles educativos.
> Haber generado las condiciones para que los medios de comunicación tomaran en cuenta el tema de la convivencia en armonía con los animales generando un espacio para la discusión pública sobre el tema en columnas de opinión con más de 800 artículos sobre el tema de los animales desde el año de 1991.
> Haber iniciado la campaña de esterilización masiva de caninos y felinos en el año de 1998.
> Acción de Tutela Año 2001 vigente a la fecha.
> Haber propiciado las condiciones jurídicas para responsabilizar a la Administración Municipal del tema concerniente a los animales mediante la asignación de recursos oficiales para la recolección, albergue y manejo de la fauna doméstica callejera, basados en la normatividad legal existente.
Actualizado en enero de 2016
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
